Ubicaciones
35 países, 4 de ellos abiertos en el plan gratuito. Elige uno y tu navegador saldrá desde allí.
Un clic, sin instalar nada
La extensión cambia de país desde la barra. Nada que descargar, nada que configurar.
Tu IP sigue siendo tuya
Los sitios ven la dirección del servidor, no la tuya, y tu proveedor solo ve un flujo cifrado.
Cuatro ubicaciones gratis
Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania están abiertos sin pagar nada.
Para entrar en un servicio ligado a un país, la respuesta es sencilla: elige ese país. Las plataformas de streaming, los bancos y las cadenas públicas leen la IP antes que la cuenta, así que la ubicación debe coincidir con el catálogo que buscas.
Para la privacidad sin más, el país importa mucho menos de lo que se cree. Cualquier ubicación oculta tu dirección a los sitios y tu tráfico a la red local. Lo que cambia es la distancia: un servidor más cercano cuesta menos velocidad, así que elige el más próximo que sirva.
Conviene saberlo: una VPN cambia desde dónde parece salir tu tráfico, no quién eres. Las cuentas iniciadas, las cookies y la huella del navegador te siguen identificando. La ubicación cambia tu dirección, no tu identidad.